lunes, 10 de febrero de 2020

Ética

La ética es una reflexión sobre la conducta humana que se dirige hacia la resolución de problemas tanto individuales (por ejemplo, cómo puedo alcanzar la felicidad, o cómo debo vivir para estar por encima de mi constitutiva animalidad) como sociales (cómo lograr la convivencia común pacífica y tolerante). La ética platónica, que recoge detalles del pensamiento socrático y que será posteriormente ampliada, corregida y conceptualizada por Aristóteles, es eudemonista, dado que se orienta al logro del bien supremo del hombre, esto es, a su felicidad. El bien supremo consiste en el desarrollo de la personalidad, de su alma, de forma que adquiera el estado en que debe hallarse y, por ello, sea feliz.

Al inicio del diálogo platónico Filebo, sus dos disertantes se acomodan en dos posturas antagónicas: Protarco sostiene que la esencia del bien es el placer, mientras que Sócrates cree que es la sabiduría. Pronto, sin embargo, ambos admitirán que una vida cifrada en uno sólo de esos estados, y que los potencie a la máxima expresión, no sería propiamente una vida humana; una existencia de la que no tome parte la experiencia, la memoria, el conocimiento, sería tan vacía como otra que rechazase los placeres corporales. Una vida buena para el hombre, concluyen, deberá contener tanto placeres intelectuales como aquellos que suponen satisfacer un deseo corporal, siempre que sea con mesura.

De los primeros se supone imprescindible la concurrencia de la ciencia exacta de los objetos intemporales, es decir, la geometría. La geometría describe los conocimientos más verdaderos posibles acerca de la realidad más notable. Pero como en el mundo de nuestra experiencia no hallamos más que una grosera aproximación a esos objetos intemporales, será necesario atender a un conocimiento de segundo tipo que la describa, admitiendo, siempre, que se trata de un saber inferior; un conocimiento de esta guisa sería, por ejemplo, el proporcionado por la música o la poesía. De los placeres corporales, por su parte, se aceptan únicamente aquellos que reporten salud y bondad a quien los experimenta, y se desprecian los que generan maldad o locura. Se busca, así, una afinidad entre el conocimiento, entre la sabiduría, y lo que la satisfacción del deseo puede proporcionar, tratando de encontrar una mezcla ecuánime y certera.

La felicidad sólo se alcanza, pues, encontrando la medida o proporción entre una vida sabia y una vida gozosa. Y para ello es esencial la práctica de la virtud, equivalente en este contexto a parecerse tanto a Dios como al hombre le sea posible. La ética platónica abarca cuatro virtudes fundamentales que se derivan del análisis de las partes anímicas que presenta el ser humano (la racional, la irascible y la concupiscible). Así, al alma concupiscible le corresponde una moderación, una templanza inteligente, ya que todo aquel que se muestre templado en la búsqueda de la virtud obrará de forma buena y beneficiosa, de modo que la templanza y la sabiduría no son completamente dispares. En segundo lugar, al alma irascible le atañe una capacidad de sacrificio, una fortaleza de ánimo ante las adversidades, el coraje propio de los que van a la batalla, que no se apartan de la primera fila pese a estar expuestos al peligro. Estas dos virtudes se unifican en la presente o generada por la parte racional del alma, la prudencia, que representa lo verdaderamente bueno para el hombre y los modos para conseguirlo. A su vez, las tres virtudes precedentes se suman e integran en una cuarta, la más importante, que produce la armonía perfecta del alma: es la justicia. Sobre estas cuatro virtudes platónicas gira toda la vida moral de los hombres, ya que abarcan la determinación práctica del bien (prudencia), su efectiva realización social (justicia), el coraje para alcanzarlo o defenderlo de agresiones o amenazas (fortaleza) y la moderación necesaria en virtud de la cual podemos controlar y no confundir dicho bien con el exceso placer corporal (templanza).

Platón creyó siempre que nadie optaría por el mal a sabiendas. Pensaba que si alguien actuaba o elegía hacer algo malo era debido a que se imaginaba que, en realidad, lo que hacía era bueno, aunque de facto fuese todo lo contrario; si uno se deja arrastrar por la maldad es porque, sostenía Platón, no conocía el verdadero bien, o porque cede temporalmente a la pasión, obnubilándose durante un tiempo hasta que reconozca, él mismo, que el bien aparente le parecía el bien auténtico. Esto, sin embargo, no exculparía al individuo de responsabilidad moral, porque sería autor de una falta grave, al permitir que la pasión dominara sobre su razón.

Polemarco, según cuenta Platón en La República, había postulado su teoría de que era conveniente, y justo, portarse bien con aquellos seres próximos si ellos eran buenos, pero que con los enemigos, si eran malos, no cabía remordimiento alguno para con ellos y había que actuar con maldad. Platón rechazará esta máxima (seguramente muy de moda en sus tiempos, aunque también en los actuales...) según la cual se debe ser bueno con los amigos y familiares y malo con nuestros enemigos; Platón afirma que hacer el mal nunca puede ser bueno, y nunca puede proporcionar bien ni felicidad alguna. En boca de Sócrates, Platón asegura que dañar a aquel que actúa mal es hacerle aún peor; Sócrates concluye que, si se siguen las directrices propuestas por Polemarco, el resultado de su forma de “hacer el bien” y promover la justicia es “hacer peor al hombre injusto”; sin embargo, como es obvio, una acción similar sólo es propia de un hombre injusto, y no precisamente de aquel que se aprecia como razonable e virtuoso.


fuente: apuntes filosofía

{fuente: pixabay}



Teoría del conocimiento

La Teoría del Conocimiento de Platón, no es expresada de forma sistemática, sino que se refleja en varios de sus diálogos, entremezclada con otras discusiones, menos en el Teeteto, que plantea únicamente el tema del conocimiento. En un primer momento, Platón afirma, que conocer no es más que recordar, lo que se conoce con el nombre de Teoría de la Reminiscencia. Esto es así, porque el alma, hábito el mundo de las Ideas antes de caer en el mundo físico, y por lo tanto, las conoce.
Pero posteriormente, defiende una concepción dialéctica del conocimiento, al que se accedería desde el grado más bajo, que sería el de la ignorancia y culminaría en el conocimiento de la verdad o la idea de Bien.  te explicamos la Teoría del conocimiento de Platón con el siguiente vídeo:
fuente: Unprofesor

Biografía

Nace en el año 427 a.C. en la cuidad de Egina en una familia aristocrática ateniense.

Parece ser que su verdadero nombre fue Aristocles y se le llamo Platón porque era ancho de hombros(que esto significa "platón" en griego); otros han afirmado que se le llamó así por la anchura de su pensamiento.

 A los 18 años se allegó al círculo de Sócrates, quien ejerció una gran influencia sobre su vida y pensamiento, siendo su más original discípulo. El hecho de la condena a muerte de Sócrates hace que Platón oriente políticamente su filosofía.

A la muerte de Sócrates(399 a.C) se estableció un tiempo en Megara con Euclides(otro discípulo de Sócrates).

De regreso a Atenas comenzó sus enseñanzas filosóficas. Aunque no puede asegurarse, parece que en esta época emprendió un viaje a Egipto que le puso en contacto con la ciencia astronómica y matemática de los Egipcios, así como su religión solar.

Poco después, el tirano Dionisio Ι El Viejo le invitó a ir a Siracusa (Sicilia) para que le
enseñara Filosofía. Allí parece que se relación con los pitagóricos, especialmente con Arquitas de Tarento. (El pitagorismo, como veremos, es una influencia constante en la filosofÌa platónica:
así, por ejemplo, la ciencia de los números -las matemáticas- son, para Platón, una ciencia
necesaria como introducción a la Ciencia de las Ideas; por otro lado, Platón afirmar·, al igual
que los pitagóricos, que el alma es inmortal y existió antes de unirse al cuerpo.)

El resultado de este primer viaje a Siracusa fue desastroso: creyendo que Platón estaba
implicado en una conspiración contra Èl, Dionisio ordena venderlo como esclavo en el mercado
de Egina (que, como recordaréis, sería la ciudad natal de Platón si damos crédito a Diógenes Laercio); de allí fue comprado y rescatado por alguien llamado Anniceris.

De regreso a Atenas (alrededor del año 387 a.C.) funda la Academia: una escuela donde
estudiar filosofía, situada en el huerto del héroe griego Academo. En el dintel de la puerta
Platón hace poner la siguiente inscripción: ‘‘No entre aquí nadie sin saber
geometría’’ (hoy diríamos matemáticas). En esta Època escribe sus diálogos de madurez
(entre ellos la República).

En el año 367 muere Dionisio Ι, y Platón emprende un segundo viaje a Siracusa, esta
vez invitado por Dión, tío del ahora rey Dionisio II El Joven. Esperaba construir un Estado ideal
y perfecto educando a los gobernantes y enseñándoles filosofía, pero nuevamente fracasa. Dión  es acusado de traición al rey y enviado al exilio. Platón queda como prisionero en Siracusa y no poder volver a Atenas hasta dos años más tarde. El Platón que regresa ya no es el filósofo optimista que confía en la realización de su proyecto político, es decir, construir un Estado ideal, en el que reine la Justicia y gobiernen los filósofos; asimismo está lleno de dudas con respecto a su Teoría de las Ideas. Es en esta Època cuando escribe sus últimos diálogos o diálogos de vejez o autocrítica.

Parece ser que, años más tarde, Platón emprendió un tercer viaje a Siracusa, invitado
esta vez por el propio Dionisio II El Joven, cuyo resultado no desmereció de los anteriores:
Platón ha de huir de noche de la ciudad protegido por su antiguo amigo Arquitas. Regresó a Atenas, donde permaneció hasta el final de su vida dedicado a enseñar en la Academia y a escribir. Murió en el año 347 a.C.

La Academia puede considerarse como la 1ª Universidad europea. Tuvo una larga
existencia hasta el año 549 d.C. en que fue cerrada por el emperador Justiniano. En ella

estudiar el más genial discÌpulo de Platón, es decir, Aristóteles.

Siracusa(Sicilia): {fuente: Pixabay}

martes, 4 de febrero de 2020

Presentación

En este blog hablaremos sobre el famoso Filósofo Platón (427-347 a.C). Este blog está realizado para una práctica de la asignatura de TIC de 2º de Bachillerato del IES Luis de Góngora. En este blog hablaremos sobre la biografía, La teoría del conocimiento y la ética de Platón.

                                                                {fuente: Pixabay}